Sexualidad en la maternidad, el dilema invisible que viven millones de mujeres

La maternidad suele retratarse como una etapa de plenitud absoluta. Sin embargo, detrás de la imagen idealizada de la crianza, muchas mujeres atraviesan cambios físicos, emocionales y mentales que impactan directamente en su identidad y bienestar íntimo. Como ejemplo, en México, donde aún persisten narrativas que asocian la maternidad con sacrificio total y entrega incondicional, hablar de sexualidad en la maternidad continúa siendo un tema incómodo, poco visibilizado y hasta tabú.
Por ello, es necesario abrir la conversación sobre lo que impacta a millones de mujeres en México y en el mundo: el dilema de identidad entre ser mujer y ser mamá.

Porque no cabe duda que la maternidad transforma profundamente la vida de una mujer. Debido a que cambia su cuerpo, redefine sus prioridades, modifica su dinámica emocional y le da un nuevo rol social. Pero en medio de esa transformación, existe una pregunta íntima (y poco explorada) que muchas mujeres se hacen en silencio: ¿si me convierto en madre, perderé mi sexualidad?
Sexualidad en la maternidad
Más allá de la libido o la vida sexual en pareja, especialistas en bienestar sexual coinciden en que la maternidad puede desencadenar una profunda reconfiguración de la identidad femenina. Ya que, en la que autoestima, deseo, conexión corporal y placer personal suelen quedar en segundo plano frente a las exigencias del cuidado.
Sin embargo, es importante recalcar que la identidad no es un ente fijo y universal, sino un proceso de constante cambio y construcción. Así que, se puede decir que la sexualidad no desaparece con la maternidad, más bien se transforma, evoluciona y debe ser entendida sin culpas, estigmas ni prejuicios.

Esto aunado a que en países como México, donde la figura materna se asocia con sacrificio, entrega total y disponibilidad constante, la sexualidad femenina dentro de la maternidad continúa rodeada de tabúes, silencios y culpas.
Al respecto, Claudia Lobatón, sexóloga de Platanomelón comenta: “Existe una narrativa cultural que idealiza la vida sexual en pareja y romantiza el cuidado del bebé, dejando toda la carga mental del autocuidado en la madre, lo que lleva a un deseo sofocado por el cansancio extremo”.
De hecho, hasta 2020, en México se registraba que al menos uno de cada tres hogares tiene una mujer como jefa de familia. En su mayoría madres que muchas veces sostienen todo solas, desde el aspecto económico hasta el emocional y de cuidados, de acuerdo a una encuesta realizada por México, ¿cómo vamos?.

Por lo tanto, esto afecta directamente en la salud mental, física y emocional de las mujeres que cumplen con este rol, dejando de lado su bienestar y sexualidad.
Identidad femenina vs identidad materna
Diversos estudios como The Mask of Motherhood de Susan Mausheart, El Segundo Sexo de Simone de Beauvoir, o The Second Shift de Arlie Russell Hochschild señalan que muchas mujeres atraviesan un conflicto interno marcado por cuatro grandes factores:

- Biología y cambios hormonales: Desde el embarazo hasta el postparto, la carga hormonal, la lactancia, la privación de sueño y el estrés fisiológico impactan directamente la respuesta sexual y la conexión con el propio cuerpo.
- El cuerpo deja de sentirse propio: Durante meses (e incluso años) éste puede sentirse funcional: alimenta, sostiene, cuida. Así que, en el proceso, muchas mujeres experimentan una desconexión con su sensualidad y una caída en la autoestima corporal.
- La carga mental del cuidado: El deseo necesita espacio mental, descanso y presencia emocional. Porque la maternidad temprana suele ofrecer exactamente lo contrario: hiperalerta, agotamiento y sobrecarga invisible.
- Prejuicios sociales y culturales: Persisten ideas como “ahora eres mamá” o “primero están los hijos”, que refuerzan la noción de que el placer femenino es secundario, egoísta o incompatible con una maternidad ‘correcta’.
La sexualidad en la maternidad también es salud
Reconectar con la sexualidad implica dejar atrás la idea de que ésta, la sensualidad y el placer se mantendrán igual. Por lo tanto, se trata de construir una nueva relación con el cuerpo y la identidad femenina desde una nueva etapa en la vida.
Para favorecer el bienestar sexual materno, especialistas como Claudia Lobatón, vocera de Platanomelón, recomiendan dejar atrás las presiones de “volver a ser la de antes” y permitirse redescubrir el placer a su propio ritmo, sin culpas ni comparaciones. Aquí, algunos consejos para las mamás y sus parejas:

- Conecta con tu placer, comienza por momentos para descansar y regular tus emociones.
- Dale más peso a tu placer desde tu estabilidad emocional, conecta desde lo que se siente bien (ve de menos a más).
- Olvídate de la penetración por un momento y concéntrate en las caricias, retomar la ternura puede compenetrarse con tus emociones.
- Si sientes que las expectativas están aplastando tu deseo, siempre puedes pedir ayuda a un profesional.
- La masturbación como forma de relajación ayuda a reconstruir el placer, así como las fantasías.
Convertirse en madre no tendría que significar renunciar al ser mujer, al placer, el deseo o la conexión con una misma. Más bien es aprender a integrar nuevas versiones y construir maneras distintas de vivir la sexualidad desde la empatía, autocuidado y libertad.

Hablar abiertamente sobre la sexualidad en la maternidad ayuda a derribar tabúes, y permite entender que el deseo sigue existiendo, incluso cuando cambia de forma. Por consiguiente, escuchar el cuerpo, pedir ayuda profesional y priorizar espacios personales también forman parte del cuidado materno.
Con información de Platanomelón.
Relacionado:
The post Sexualidad en la maternidad, el dilema invisible que viven millones de mujeres appeared first on Nupcias & Bodas.
from Nupcias & Bodas
via IFTTT Nupcias Magazine https://ift.tt/jh9Qyt4 https://ift.tt/6RuCPfc
Comentarios
Publicar un comentario